Perros de asistencia para niños con autismo

Perros de asistencia para niños con autismo

Perros de asistencia para niños con autismo

Hoy es el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo y para celebrarlo decidimos dedicar esta nota a explicar con mayor profundidad el tema y cómo nuestros amigos peludos se convirtieron en una compañía fundamental para las personas que lo padecen. Para eso, nos contactamos con Sofía Faga, una psicóloga especialista en autismo, que día a día concentra todos sus esfuerzos en comprender un poquito más esta condición y así contribuir al bienestar de todas las personas con TEA (Trastorno del Espectro Autista). Nos cuenta todo sobre este trastorno. y sobre los perros de asistencia para niños con autismo.

Sofi, como suelen llamarla los que la conocer, nos contó que se denomina autismo a un grupo de personas que cumplen con dos características fundamentales,es decir,  diagnósticos centrales que comparten todas las personas dentro de este grupo: 

  • Una alteración cualitativa de la interacción social y la comunicación.
  • Patrón de intereses conductas o actividades repetitivo y restringido.

Si bien comparten las características antes mencionadas, las personas que están diagnosticadas dentro de este grupo suelen ser muy distintas entre sí y de aquí surge esta noción de niveles de afección, porque hay tres dimensiones donde se pueden distribuir y distinguir de manera particular”, dijo Sofi. 

La tres dimensiones a las que ella refiere son: 

  •  El nivel de lenguaje la persona puede desde no hablar una palabra hasta hablar de manera enciclopédica
  • El nivel cognitivo, desde una discapacidad intelectual hasta una persona con un coeficiente intelectual por encima de la media
  • El nivel de apoyos que necesite. Hay personas que necesitan muy pocos apoyos para sentirse bien e incluirse en la sociedad y tener una buena calidad de vida, pero también hay personas que necesitan una cantidad sustancial de apoyos.

¿Cuáles son las causas del autismo?

Perros de asistencia para niños con autismo

Esta es algo que se preguntan muchas personas y, la realidad, es que no hay una causa única y diferenciada. “La investigación hasta el momento sugiere que el autismo se desarrolla a partir de una combinación de influencias genéticas y no genéticas o ambientales”, contó Sofi y agregó: “ Sin embargo, es importante tener en cuenta que un mayor riesgo no es lo mismo que una causa. Por ejemplo, algunos cambios genéticos asociados con el autismo también se pueden encontrar en personas que no tienen el trastorno. De manera similar, no todas las personas expuestas a un factor de riesgo ambiental para el autismo desarrollarán el trastorno.”

Factores de riesgo ambientales: 

  •  Edad avanzada de los padres (cualquiera de los padres)
  •  Complicaciones del embarazo y el parto (por ejemplo, prematuridad extrema [antes de las 26 semanas], bajo peso al nacer, embarazos múltiples [gemelos, trillizos, etc.])
  •  Los embarazos con menos de un año de diferencia.

Debido a esto, el autismo no es considerado una enfermedad sino un trastorno, ya que sirve para describir señales de anormalidad y alteración de la salud. 

¿Cómo afecta al desarrollo de una persona?

Con respecto a esto, Sofi dijo que las personas desarrollan una manera particular de pensar, comprender, percibir, expresarse y comportarse, diferente a la del resto de las personas. 

“Las personas con TEA presentan desafíos y dificultades a la hora de la interacción social y la comunicación, no suelen utilizar comunicación no verbal para la comunicación verbal, pueden no usar tanto los gestos o usarlos de una manera particular, usan tonos peculiares, a la hora de interactuar socialmente puede haber dificultad a la hora de iniciar interacciones, de mantener interacciones, de inferir que esta en la mente de otra persona, son más vulnerables al engaño o a veces no entienden la ironía o los chistes. Muchas veces no usan la mirada para regular la interacción social o no suelen tomarla como referencia social, pueden evitar el contacto social.” explicó Sofi. 

¿Cuáles son los signos que se presentan?

En general, las señales de alarma se pueden observar en el primer año de vida. Sofi explica las situaciones que pueden llamar la atención y que deben ser observadas por un pediatra:

  • Si a los 6 meses no sonríe cuando se lo mira a los ojos también sonriendo.
  • Si a los 6 meses mantiene un contacto visual limitado y/o nulo
  • Si a los 9 meses no genera ningún intercambio de sonidos, sonrisas u otras expresiones faciales de ida y vuelta
  • Si a los 10 meses no responde a su nombre, dejando la actividad que estaba haciendo.
  • Si al año no balbucea o silabea.
  • Si al año no utiliza gestos para pedir, mostrar o alcanzar algo.
  • Si a los 2 años de edad no realiza frases de 2 palabras.
  • Si a los 18 meses no muestra sus intereses intentando atrapar el interés de la persona que tenga cerca.

“La detección temprana es fundamental para el pronóstico de la persona y la calidad de vida para las familias que se encuentran en esta situación”, comenta Sofi.

¿Cuáles son los tratamientos?

Perros de asistencia para niños con autismo

Estas es otra de las grandes incógnitas y tiene que ver con que cada niño o adulto con autismo tiene fortalezas y desafíos únicos, por lo que no existe un enfoque ideal o exclusivo para el tratamiento y la intervención del autismo. 

“Muchas personas con autismo tienen afecciones médicas adicionales, como trastornos del sueño, convulsiones y malestar gastrointestinal. Abordar estas condiciones puede mejorar la atención, el aprendizaje y los comportamientos relacionados”, dice Sofi.

Hoy en día, hay muchas formas de abordar los tratamientos terapéuticos en cuanto a los aprendizajes formales y habilidades sociales, pero está demostrado que ningún abordaje terapéutico ha sido útil para todas las personas con TEA. Sin embargo, existe evidencia a favor del inicio temprano del tratamiento, la modalidad intensiva (en cuanto tiempo y generación de ambiente óptimo, no de cantidad de terapias) y la intervención activa de los padres en el proceso terapéutico.

Sofi nos cuenta: “Generalmente se recomienda un abordaje interdisciplinario, personalizado según el perfil individual del paciente, las necesidades y posibilidades de la familia, y los recursos profesionales y educativos disponibles en el lugar en el que viva. Es de gran importancia informar a los padres acerca de las alternativas terapéuticas disponibles, y que formen parte de la toma de decisiones en relación al tratamiento.

Si bien los tratamientos son personalizados, las disciplinas que suelen ser convocadas como base de un tratamiento son psicología, psicopedagogía, terapia ocupacional y fonoaudiología.”

Pero es acá donde más nos interesa hacer foco, porque  también existen abordajes complementarios para apoyar las terapias como son las TAP (Terapia Asistida por Perros). 

En esta modalidad nuestros amigos peludos son partes integrantes del proceso de rehabilitación, reeducación, integración y socialización de una persona. Este tipo de terapia comenzó cuando el  psiquiatra infantil, Boris M. Levinson, descubrió

inesperadamente la capacidad terapéutica de los perros, cuando recibió a un paciente con graves problemas de retraimiento y su perro estaba dentro del consultorio. Allí  observó cómo este paciente reaccionaba positivamente a la presencia del perro.

Desde ese entonces, decidió incorporarlo a sus sesiones, comprobando una gran mejoría en el estado mental de sus pacientes. Esto le impulsó a llevar a cabo una investigación sobre el tema, considerada hoy en día, como las bases de las terapias con animales (Fine, 2000).

¿Cómo es la terapia asistida con perros?

Terapias con perros para niños con autismo

Todos aquellos que perros considerados de asistencia o perros de servicio, reciben un entrenamiento especializado con el fin de responder de manera apropiada ante cualquier necesidad en la vida cotidiana de la persona con TEA y de sus familias.

Algunos de los beneficios que Sofi mencionó sobre este tipo de terapia son: 

  • Aumenta la interacción social, 
  • Aumentan la sensación de seguridad y tranquilidad, 
  • Disminuyen las conductas autorregulatorioas,
  • Incrementa las conductas de juego
  • Promueven en la persona con autismo un mayor y mejor uso del lenguaje. 

En cuanto a la raza, se destacan el Labrador, Golden Retriever, Border Collie y Pastor Alemán, debido a sus grandes capacidades de interacción y comprensión. De todos modos cualquier raza de perro, siempre y cuando haya sido bien entrenado y educado y, puede ser válido para una TAP. 

Las principales características que se buscan son: ser tranquilo, capaz de soportar ruidos, movimientos, gritos y contactos fuertes. También tiene que ser capaz de esperar respuestas y órdenes, entrenamiento que se realiza en instituciones especializadas para adiestramiento canino. La selección y el adecuado entrenamiento permitirán realizar distintas actividades.

Actualmente, existen leyes y normas que facilitan el acompañamiento de estos perros. Se trata de la  Ley 26858/2013 que tiene por objetivo asegurar que el acceso, deambulación y permanencia en lugares públicos y privados, incluyendo transportes, a toda persona con discapacidad acompañada por un perro guía o de asistencia.

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